Recategorización del RIMPE exige nueva planificación tributaria
Desde julio de 2026, el Servicio de Rentas Internas (SRI) inició una nueva recategorización de los contribuyentes del Régimen Simplificado para Emprendedores y Negocios Populares (RIMPE). Aunque el cambio responde a los niveles de ingresos registrados, también representa una oportunidad para revisar la planificación tributaria y anticipar nuevas obligaciones fiscales.
¿Quiénes cambian de régimen?
Los contribuyentes clasificados como RIMPE–Negocio Popular que durante el año anterior obtuvieron ingresos superiores a USD 20.000, sin exceder USD 300.000, pasan automáticamente a la categoría RIMPE–Emprendedor.
Por su parte, quienes superaron los USD 300.000 de ingresos anuales o cumplieron el tiempo máximo de permanencia en el RIMPE son incorporados al régimen general, con obligaciones tributarias diferentes.
A inicios de 2026, el SRI ya había recategorizado aproximadamente 14.000 contribuyentes hacia RIMPE–Emprendedor y trasladado cerca de 56.000 contribuyentes al régimen general.
El cambio implica nuevas responsabilidades
La recategorización no consiste únicamente en modificar una categoría dentro del RUC. Dependiendo del régimen asignado, cambian aspectos como las declaraciones tributarias, el cumplimiento de obligaciones fiscales y el control contable que debe mantener el contribuyente.
Por ello, es recomendable verificar oportunamente el régimen vigente a través del portal SRI en Línea y evaluar el impacto que tendrá sobre la operación del negocio.
La planificación tributaria marca la diferencia
El crecimiento de un negocio suele venir acompañado de nuevas responsabilidades fiscales. Una adecuada planificación tributaria permite proyectar ingresos, analizar el efecto de un cambio de régimen y preparar con anticipación la información financiera necesaria para cumplir correctamente con las obligaciones establecidas por la Administración Tributaria.
Además de reducir riesgos de incumplimiento, una estrategia tributaria bien estructurada facilita la toma de decisiones y contribuye a una gestión financiera más eficiente.
Prepararse evita contingencias
La recategorización del RIMPE demuestra que las obligaciones tributarias evolucionan junto con el crecimiento de las empresas. Revisar periódicamente la situación fiscal, mantener actualizada la información contable y contar con asesoría especializada permite afrontar estos cambios con mayor seguridad, optimizando el cumplimiento y fortaleciendo la sostenibilidad del negocio.
Fuente: Primicias Ec



