Venta de bases de datos pone en riesgo a empresas y ciudadanos
La comercialización de bases de datos personales se ha convertido en un mercado visible en internet y redes comerciales. Ofertas que prometen listados de ejecutivos, profesionales o bases segmentadas por filtros específicos circulan abiertamente, con precios que van desde registros mínimos de miles de contactos hasta bases masivas de cientos de miles de nombres.
El problema no es únicamente comercial. La legalidad de estas prácticas depende de un elemento esencial: el consentimiento del titular de los datos.
La línea entre lo legal y lo ilegal
Desde el punto de vista jurídico, existen dos dimensiones. Por un lado, una base de datos puede estar protegida como obra bajo el régimen de propiedad intelectual si cumple requisitos de originalidad. Por otro, cuando contiene datos personales, su uso está condicionado al consentimiento informado del titular.
Si no existe autorización expresa para transferir o comercializar la información, la venta constituye una práctica ilegal. Especialistas en protección de datos estiman que la mayoría de estas transferencias se realizan sin consentimiento válido, lo que configura un escenario de alto riesgo legal.
Impacto para las empresas
El uso de bases de datos adquiridas irregularmente puede generar responsabilidades administrativas e incluso penales. Las empresas que utilicen información sin respaldo legal pueden enfrentar sanciones económicas significativas, procesos de control y daño reputacional.
Además, el uso de información incorrecta o no verificada afecta la calidad de los procesos comerciales y la credibilidad corporativa.
Nuevo marco de control
La futura Ley de Protección de Datos Personales incorpora un régimen administrativo sancionador que permitirá supervisar a responsables del tratamiento de datos en el sector público y privado. Las multas podrían calcularse como un porcentaje elevado de la facturación de la empresa infractora.
La creación de una autoridad de control especializada busca reducir la comercialización irregular de datos y establecer un sistema efectivo de supervisión.
El mercado de bases de datos sin respaldo legal no solo vulnera derechos ciudadanos; expone a las empresas a sanciones severas y riesgos financieros. En un entorno digital donde la información es un activo estratégico, el cumplimiento normativo en protección de datos deja de ser opcional y se convierte en un componente esencial de la gestión empresarial responsable.
Fuente: Diario Expreso



